Gente, mucha gente,prisas, humos, bocinas de coches, sirenas, tráfico feroz,… En resumen, ciudades modernas y sociedad del siglo XXI. Parece que todo el mundo va a lo suyo; parece que tengas la edad que tengas, cada problema es un mundo, y más últimamente; ( con la que esta cayendo…).
Por un lado nos bajan los sueldos, recortan gastos sociales, suben los precios, y encontrar un trabajo decente se ha convertido en poco menos que una hazaña al alcance de muy pocos. Por otro lado nos acribillan los anuncios, y resultan más que comunes expresiones como “compre ahora” “consiga” o “hágase con…” aderezadas con sugerentes y evocadoras imágenes y culminadas con la consiguiente e irónica expresión de “por tan sólo tal precio” ( y tildo esto de irónico porque el precio suele ser, cuanto menos, desorbitado). ¿ Qué ocurre aquí? ¿ A peor situación económica, mayor consumismo? Es evidente que algo no cuadra.
Crean en nosotros necesidades superfluas que realmente no existen para vendernos sus productos, y nosotros nos dejamos engañar, siguiendo dócilmente el camino que la publicidad nos ha marcado con luces de neón, para que no nos perdamos y nos salgamos de ese caminito que nos lleva directamente a gastar el poco dinero que tenemos en cosas a menudo inútiles.
Todo esto puede llevar a pensar que efectivamente, la gran parte de la sociedad actual carece de la voluntad necesaria para hacer caso omiso de los anuncios. Muchas personas se han convertido en esclavos de la publicidad, en zombis del consumismo exacerbado. Como dijo Quino por boca de la niña que se convirtió en su más conocido personaje: ¿ Se estará convirtiendo la sociedad actual en una zoociedad de consumo?
Y en contraposición a las imágenes utópicas quenos ofrecen los anuncios, está la cruda realidad. Muchas personas se hallan en serios problemas económicos precisamente porque el normalmente escaso salario se gasta en cosas a menudo triviales e innecesarias, que se suelen acabar arrinconando y olvidando porque pronto quedan obsoletas, lo que lleva a comprar la versión mejorada (otra estrategia de las grandes compañías para estar constantemente en la cresta de la ola).
En fin…Todo esto es una reflexión que quizás muchos nos deberíamos hacer para gastar el dinero en aquello realmente queremos, y no en lo que nos hacen desear. Ya tenemos suficientes gastos en nuestra vida diaria (facturas, alquileres, comida… seguidos de una larga lista ) como para aumentarlos únicamente para satisfacer una necesidad que artificialmente han creado en nosotros, y que finalmente sean otros los que se acaben enriqueciendo a nuestra costa.
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